Para garantizar el uso adecuado del acetofenona, son necesarias normas de aseguramiento de calidad. Uno de los parámetros es su pureza, que tiene un valor mínimo del 99% para el acetofenona de alta calidad. El acetofenona no debe contener una cantidad notable de fenoles, benzaldehído y otros compuestos relacionados. Además, el color y el olor del acetofenona deben cumplir con los estándares prescritos. Las propiedades físicas—punto de ebullición, punto de fusión y densidad—también deben estar dentro de los rangos establecidos. Se emplean métodos de análisis cualitativos y cuantitativos como la cromatografía de gases (CG) y la espectroscopia de resonancia magnética nuclear (RMN) para confirmar la identidad y pureza. Además, los proveedores deben presentar certificados de análisis y cumplir con las leyes internacionales y nacionales correspondientes.